DOCTOR ENRIQUE ROJAS Catedrático en psiquiatría

Enrique Rojas | Biografía

Enrique Rojas es Catedrático de Psiquiatría y Director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas de Madrid. Es Presidente de la Fundación Rojas-Estapé, inaugurada en el 2009 para el estudio y tratamiento de los trastornos de la personalidad en personas con pocos recursos materiales.

“Me gusta el perdedor que asume su derrota y empieza de nuevo”

IEIP | Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas | Enrique Rojas  Entrevistas   “Me gusta el perdedor que asume su derrota y empieza de nuevo”

“Me gusta el perdedor que asume su derrota y empieza de nuevo”

Enrique Rojas | Psiquiatra | Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas
Fuente: Europa Sur

José Izquierdo

¿Es mejor ser inteligente o ser listo?

Lo mejor es las dos cosas; una mezcla de inteligencia, que es saber la teoría y los instrumentos de la razón; y luego está la listeza, que es ser práctico, ser operativo.

¿Y dónde encaja la figura española del espabilado?

El espabilado es el listillo, que es el práctico que se pasa de la raya, pero le falta la base y tener claras las ideas.

En nuestra clase dirigente, ¿qué hay más?

Hay más espabilados y listos. Inteligentes hay pocos, porque mucha gente que entra en la política no tiene tiempo de leer y cultivarse. Están permanentemente reunidos y viajando.

¿Es mejor vivir en la ignorancia, como reza el dicho?

No, porque la felicidad consiste en hacer algo que merezca la pena con la propia vida manejando amor, trabajo y amistad.

¿Sin cultura no hay inteligencia?

La cultura es la estética de la inteligencia. La cultura es un saber de cinco estrellas. Te hace vivir.

Da mucha importancia al orden. ¿Los desordenados no son inteligentes?

Una persona desordenada no le saca tanto partido a la inteligencia. El orden produce paz, serenidad y equilibrio. Pero también el orden es saber renunciar.

¿Qué es la felicidad?

Es saber poner freno a las propias ambiciones. No querer estar desparramado y tocar muchas teclas.

¿En esta sociedad tan cambiante?

Estamos en una sociedad calidoscópica. Por eso hay tanta gente perdida, porque lo que hace 30 años valía, en 20 años ha desaparecido y ya no vale. Hay que tener una especie de recambio personal para adaptarse a una sociedad vertiginosa.

Y más con internet y las redes sociales.

La redes sociales son la selva. ¿Y quién gana en la selva? El león se come a los demás animales. Cada vez veo más en las redes sociales el desastre total, porque hay mucha información, estamos todos interconectados y cada vez más perdidos de nosotros mismos. Ése es el error. Las redes sociales son mucho ruido y pocas nueces. Y luego producen un gran desconcierto. Se critica a personas, se las hunde y no hay una legislación que busque al responsable.

Complicado lo tienen los jóvenes…

Nunca el ser humano había avanzado tanto como en este siglo XXI y a la vez nunca había estado tan perdido, por la tremenda oferta de cosas y de posibilidades que tiene. Por eso es tan importante la educación.

¿Qué es educar?

Es convertir a alguien en persona. Es seducir con valores que no pasan de moda, que están ahí para siempre.

¿Tienen ahora los psiquiatras más trabajo?

Sí, porque cada vez nos encontramos con gente más perdida en lo fundamental.

¿Qué es estar perdido?

No saber a qué atenerte, no tener criterio, no tener las ideas claras sobre los grandes asuntos de la vida. El educador debe dirigirte al camino más adecuado. ¿Y hoy quién es el gran educador? La televisión, las redes sociales…

Para usted es más importante la derrota que el éxito.

Me gustan los perdedores que han sabido asumir su derrota y empezar de nuevo.

¿Por qué?

En el libro hago un desfile de modelos de derrotados: Tomás Moro, Alexandr Solzhenitsyn… Creo mucho en volver a empezar.

Afirma que el hombre es más inmaduro que la mujer en el amor.

El hombre actual en Occidente tiene el síndrome de Simón y la mujer, el síndrome de Afrodita. Simón son las siglas de soltero, inmaduro en lo afectivo, materialista, obsesionado con el trabajo y narcisista. Debajo, está el pánico al compromiso.

Explique esto un poco mejor doctor Rojas…

En la actualidad, el hombre fingiendo amor, lo que busca es sexo; mientras la mujer fingiendo sexo, lo que busca es amor. El hombre no sabe gestionar el mundo afectivo.

¿Y eso?

Hay muchas razones. Una es porque el hombre ha estado preocupado durante mucho tiempo por la aportación económica de la familia. El hombre no sabe que la vida afectiva es fundamental y hay que trabajarla.

¿El síndrome de Afrodita?

Se da en la mujer de la UE, sobre todo. Consiste en pensar, que es un error, que para ser feliz es fundamental encontrar a un hombre para formar una familia. Esto hace 30 ó 40 años era así. Pero hoy no, porque el hombre no quiere comprometerse. Entonces, si la mujer apuesta por eso, se convierte en una enferma del amor. La mujer tiene una finura afectiva que no tiene el hombre.

¿Un fármaco o una cena con amigos?

Una cena con amigos, con un buen vino.

¿Y por qué se ha disparado el uso de antidepresivos?

En este momento hemos tratado de resolver conflictos de difícil solución con pastilloterapia. No olvidemos que el psiquiatra ha pasado de ser un médico que no contaba en la sociedad a ser un médico de cabecera. Los dos médicos que más han crecido en Occidente en los últimos años son el psiquiatra y el cirujano estético.

¿Es la depresión el gran mal actual?

Los tres grandes males de esta sociedad son la depresión, el estrés y el desamor. Ahora es muy fácil encontrar en Europa parejas rotas. Es la era del desamor.


Un fiel defensor del estilo de vida andaluz

Enrique Rojas (Granada, 1949) llegó a Madrid con 20 años y desde entonces ha estado “por medio mundo”. Cinco consejos para potenciar su inteligencia (Temas de hoy) es su última obra de una extensa y reconocida trayectoria como psiquiatra. Defiende que “Andalucía, como decían Ortega y Julián Marías, es una enseñanza de cómo vivir”.